Antropóloga e indígena Putumayense trabajará en asuntos étnicos de la URT


Gracias a las calificaciones que obtuvo en el Colegio Normal Superior de Sibundoy (Putumayo), Nohora ganó una beca para estudiar antropología, dentro del programa de ‘Oportunidades’ de la Universidad de Los Andes. Llega a la Unidad de Restitución de Tierras (URT) para fortalecer los procesos de caracterización y restablecimiento de derechos territoriales de las comunidades étnicas.

Bogotá D.C., 5 de abril de 2019 (@URestitucion). Nohora, quien nació en el valle de Sibundoy, en el alto del Putumayo, es la menor de 10 hermanos. Acceder a la educación formal y contar con excelentes calificaciones le permitieron cumplir su sueño: convertirse en antropóloga.

“Nos presentamos alrededor de 15 a 20 muchachos y el requisito era que fuéramos buenos estudiantes. Que tuviéramos muy buenas calificaciones. Yo cumplí y por eso llegué a Bogotá”, aseguró Nohora.

Al graduarse y lograr el título meritorio de su tesis, la cual denominó: “Fortaleciendo la educación indígena a través del tsobiach”, regresó al valle de Sibundoy y trabajó durante cuatro años en el Cabildo Indígena Kamëmtsá. “Yo no tenía ni idea que era la universidad de Los Andes. Pero nos abrió las puertas y fue muy duro al principio. Los idiomas, los estándares de evaluación, las exigentes lecturas eran realmente un desafío, pero logramos el nivel esperado por la universidad. Tocaba ser muy juicioso”, recuerda.

Cuando Nohora se relaciona con cualquier persona lo primero que hace es dar un saludo en su lengua. Su objetivo es acercar su cultura y tradiciones a un sinnúmero de colombianos que desconocen que en Colombia existen 102 pueblos indígenas. “Estamos ante una bola de cristal en donde la cultura es cada vez más dinámica y el reto es que nuestras costumbres sigan siendo practicadas, para que no se pierdan. Por esta razón estudié antropología. Para saber cómo mirar nuestras comunidades y contribuir para que sigan existiendo”, indicó Nohora.

En su comunidad, hizo parte de un grupo interdisciplinario que logró, en cuatro años, conformar perfiles educativos y comunitarios para presentar proyectos; estructuraron el Plan de Convivencia; emprendieron el programa de Guardabosques, que dejó como resultado 200 familias debidamente capacitadas y con objetivos claves, frente al manejo y cuidado del territorio; y lograron la consecución de recursos con la Embajada de Japón, para la construcción de la Casa Cabildo.

Ahora, su mayor anhelo es trabajar por la pervivencia de los pueblos indígenas en Colombia, desde la Unidad de Restitución de Tierras (URT). “Restablecer los derechos de los pueblos indígenas; y lograr que las voces calladas y escondidas puedan contar su historia de vida, son retos grandes. El anhelo de una comunidad indígena es proteger su territorio, defenderlo y conservar su riqueza cultural a nivel territorial”, concluyó Nohora.

Para el Director General de la URT, Andrés Castro Forero, “la presencia de Nohora nos permite garantizar que el restablecimiento de derechos territoriales de las comunidades étnicas cuenta, desde su concepción, con su visión. Su experiencia aporta significativamente al proceso misional que lidera la entidad”.