Seis temas claves para definir el ajuste del salario mínimo del 2022

La definición del ajuste del salario mínimo que millones de trabajadores en Colombia devengan nunca ha sido una tarea fácil, pero este año, gobierno, centrales obreras y empresarios se enfrentan a una coyuntura que podría complicar, aún más, llegar a un consenso respecto a dicho incremento que les permita a millones de trabajadores enfrentar el impacto negativo que ha tenido la pandemia sobre las finanzas de sus hogares, la generación de empleo y evitar que la dinámica que trae la economía se enfríe, aún en medio de la emergencia por el covid-19.

El punto de partida de la negociación, que inicia este viernes 3 de diciembre y tendrá un plazo máximo de definición por consenso hasta el 15 de este mismo mes, sin duda será la inflación, que a octubre marca el 4,58 por ciento anual, según el Dane.

A ese indicador habrá que agregarle el tema de la productividad, que para algunos analistas aportará este año a esa discusión cerca de un punto. Pero hay otros elementos que pensarán bastante en la definición del salario mínimo del 2022 y que harán más complicada esta tarea.

Además de el crecimiento de la economía, que el próximo año se estima no será tan dinámico como el actual, también está el dilema de cuál debe ser el ajuste del salario que no impida el descenso de la tasa de desempleo, hoy en 12,1 por ciento, la reducción de la tasa de informalidad laboral, de los niveles de pobreza que deja la pandemia, el alto desempleo juvenil y la reactivación de algunos sectores de la economía que continúan muy golpeados y en terreno negativo en esta difícil coyuntura económica.

El año pasado, luego de lo más agudo de la pandemia, el incremento del salario mínimo fue de 3,5 por ciento y se fijó en 908.526 pesos, sin contar el subsidio de transporte.

«La decisión del salario mínimo es muy importante en el proceso de recuperación del mercado laboral. A través de una decisión equivocada del incremento de salario mínimo podemos frenar la recuperación que ya está teniendo el empleo», señaló Mauricio Hernández, economista de BBVA Research.

En ese sentido, el economista agregó que no se le puede poner más costos a la industria de la producción colombiana de los que ya está teniendo por el incremento global del precio de materias primas y otros insumos, al tiempo que dijo que «las decisiones de salario mínimo influirán en el empleo, en la recuperación económica, en la situación laboral de las familias y en la decisión de consumo a futuro».

 

 

Fuente: El Tiempo

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