Hondureña liberada tras 22 años de prisión injusta podría ser detenida por ICE

Una mujer hondureña que pasó más de dos décadas en prisión por un crimen que no cometió fue finalmente liberada, pero ahora enfrenta una nueva incertidumbre: la posible deportación de Estados Unidos.

En 2003, Carmen Mejía, originaria de Honduras, fue arrestada en TexasEstados Unidos, acusada de provocar intencionalmente la muerte de una bebé de 10 meses a la que estaba cuidando. Aunque siempre defendió su inocencia, fue declarada culpable y condenada a cadena perpetua.

Más de 20 años después, en 2024, su caso fue reabierto cuando nueva evidencia indicó que la muerte de la menor pudo haber sido un accidente y que Mejía ni siquiera se encontraba en la habitación cuando ocurrió la tragedia.

Tras revisar el caso, un juez decidió esta semana anular la sentencia, declararla inocente y ordenar su liberación inmediata después de 22 años en prisión.

Sin embargo, la noticia de su libertad estuvo acompañada de una advertencia. El juez informó que es probable que Immigration and Customs Enforcement (ICE) la detenga pronto, ya que el estatus migratorio legal que tenía cuando fue arrestada quedó anulado tras su condena penal.

Al escuchar la posibilidad de enfrentar un proceso migratorio, Mejía rompió en llanto. Para ella, la pesadilla parecía haber terminado, pero ahora enfrenta una nueva batalla: la posible deportación a Honduras, un país al que no regresa desde hace más de 30 años.

Activistas y abogados de derechos civiles aseguran que continuarán luchando para que Mejía pueda permanecer en Estados Unidos y reciba compensación por los más de dos décadas que pasó encarcelada injustamente.