El Ministerio de Hacienda propone cobrar 1,5 % de retención a pagos digitales como Bre-B, Nequi y PSE, afectando a pequeños comercios.

 

Si los pagos digitales dejan de ser gratuitos, millones de pequeños comercios volverán al efectivo, las transacciones perderán trazabilidad y el Estado recaudará menos de lo que espera. FOTO: Cortesía Nequi.

 

El Ministerio de Hacienda alista un proyecto de decreto que aplicaría una retención en la fuente del 1,5% a todas las transacciones electrónicas o digitales, incluyendo las que se hacen por medio de billeteras digitales como Bre-B, Nequi, Daviplata o con códigos QR.

 

La medida, que podría firmarse el próximo viernes, busca —según el Gobierno— igualar el tratamiento tributario entre los pagos hechos con tarjetas de crédito y débito, que ya tienen retención, y los pagos digitales, que hasta ahora no la tenían.

 

En la práctica, esto significa que cada pago digital tendría un descuento automático del 1,5%, lo que podría afectar directamente a pequeños comercios, profesionales independientes y emprendedores. Muchos de ellos usan estas plataformas para recibir dinero sin costos adicionales ni intermediarios, por lo que la medida podría encarecer el uso de los medios digitales y restarles atractivo frente al uso del efectivo.

 

Es decir, Bre-B, el sistema de pagos digitales y gratuito, creado para impulsar la inclusión financiera, formalizar la economía y reducir el uso del efectivo, afrontaría un freno.

 

Entonces, el futuro de este sistema financiero podría complicarse antes de despegar, con la retención en la fuente del 1,5%. El documento fue publicado para comentarios y, según fuentes de la cartera, sería firmado este viernes 25 de octubre.

 

Si se aprueba, cada transacción dejará de ser gratuita y empezará a costar más que el 4×1000, el impuesto bancario que tanto rechazan los pequeños negocios.

 

María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), alerta que esta medida podría tener un impacto relevante en el comercio electrónico y los pequeños negocios, ya que aumentaría los costos asociados a los pagos digitales, justo cuando herramientas como Bre-B buscan impulsar la interoperabilidad y la inclusión financiera en el país.

 

Lo que dice el decreto del Ministerio de Hacienda

El proyecto de decreto, sustentado por la DIAN y firmado por el ministro Germán Ávila Plazas, modifica los artículos 1.3.2.1.2., 1.3.2.1.7. y 1.3.2.1.8. del Decreto 1625 de 2016, para “eliminar el tratamiento diferente” entre los pagos electrónicos y los realizados con tarjetas de crédito o débito.

 

La propuesta busca que todos los medios de pago —tarjetas, transferencias, QR o depósitos digitales— tengan la misma tarifa de retención: 1,5%.

 

En palabras del Ministerio, el propósito es “evitar el arbitraje entre diferentes productos y reconocer un trato similar entre los que ofrecen plena trazabilidad transaccional”.

 

Además, el decreto detalla:

 

-Cuando los pagos incluyan impuestos o propinas, estos se descontarán de la base de retención.

 

-Los adquirentes y agregadores —es decir, los intermediarios que procesan los pagos— serán los responsables de aplicar y reportar la retención.

 

-Estarán exentos los pagos a personas naturales no responsables del IVA.