Pitalito  solidario una estrategia integral para reducir la mendicidad y dignificar la vida de los habitantes de calle

Con el compromiso de dignificar la vida de los habitantes de calle y mitigar los efectos sociales del consumo problemático de sustancias psicoactivas, la Alcaldía de Pitalito, liderada por el alcalde Yider Luna Joven, lanza la estrategia «Pitalito Solidario», una iniciativa innovadora que busca transformar la realidad de esta población vulnerable mediante atención psicosocial, alimentación, higiene, formación y reintegración social.

Además, esta propuesta contempla la reducción progresiva de la mendicidad, la reubicación digna de los habitantes de calle y su rehabilitación integral. Uno de los elementos clave del programa es la implementación de una moneda solidaria de carácter pedagógico, que reemplaza el dinero en efectivo. Esto impide que los recursos sean utilizados para el consumo de drogas, reduciendo de manera directa el incentivo económico de la mendicidad en las calles.

La estrategia está centrada en un centro de atención integral ubicado en el Salón Comunal del barrio Villa del Prado, donde los beneficiarios encontrarán una cocina completamente dotada, duchas, servicios sanitarios, lavandería, comedor comunitario, banco de alimentos y un equipo psicosocial presente los siete días de la semana. Todo ello construido con recursos públicos y con el respaldo de la comunidad laboyana.

Beneficiarios: una población olvidada que ahora es prioridad

Pitalito Solidario está dirigido principalmente a los habitantes de calle, personas en situación de mendicidad y aquellos que han sido excluidos por el sistema social debido a sus condiciones de vida. Según explicó el alcalde Yider Luna Joven, la estrategia generará condiciones reales para que estas personas puedan reconstruir su dignidad.

«No se trata sólo de dar comida o ropa, sino de ofrecer un espacio de estabilización, de escucha, de orientación. Porque antes de ser habitantes de calle, son seres humanos. Y como tal, merecen una oportunidad», afirmó el mandatario.

La moneda solidaria: pedagogía y compromiso colectivo

Uno de los componentes más innovadores de esta estrategia es la implementación de una «moneda solidaria», un instrumento pedagógico que permitirá canalizar la solidaridad ciudadana. Esta moneda no tiene valor comercial, pero podrá ser canjeada exclusivamente en el centro de atención por alimentos, ropa, acceso a duchas, atención psicológica, y otros servicios básicos.

«La moneda solidaria disminuirá la mendicidad callejera. Ya no vamos a entregar dinero en efectivo que puede ser usado para consumir, sino una moneda que sólo se redime en este centro. Así evitamos fomentar el vicio y promovemos una verdadera ruta de atención y rehabilitación», explicó el alcalde.

Acompañamiento institucional y rehabilitación

El programa también contempla procesos de identificación, canalización con EPS, revisión de estado de salud y reubicación de origen. Aquellos habitantes de calle que provienen de otras ciudades serán retornados de forma digna, con el acompañamiento de la Terminal de Transporte, y en condiciones humanas: aseados, vestidos y alimentados.

«A las malas no se rehabilita a nadie. Pero si una persona dice ‘quiero cambiar’, nuestro equipo está preparado para apoyarlo. Este es un tema de salud pública, no de represión», agregó el alcalde Luna.

Una estrategia sostenible: comercio, incentivos y participación comunitaria

Para sostener la estrategia, la Administración municipal busca articularse con el sector empresarial. Las empresas podrán donar recursos o productos en forma de moneda solidaria y obtener beneficios tributarios, como descuentos en el impuesto predial y el impuesto de comercio. Además, el programa contempla incentivos para los comerciantes que acepten esta moneda como medio de intercambio simbólico.

«Esta estrategia no es sólo del gobierno. Necesita de todos. Empresas, comerciantes, medios de comunicación, ciudadanos: todos podemos aportar a una ciudad más humana», destacó el alcalde.

El llamado final

Pitalito Solidario representa una apuesta valiente por una sociedad más justa. Una estrategia que, más allá de atender el problema de la habitabilidad en calle, apunta a prevenir, rehabilitar y transformar.

«No le pongamos ceros a esto. Pongámosle humanidad. Porque cada vida que rescatemos vale mucho más que cualquier presupuesto», afirmó el mandatario laboyano, invitando a la comunidad a sumarse a esta causa de todos.